
Cuando nuestros antepasados sentían molestias en algún lugar o sentían algún escozor, dolor o algo similar, los vendajes eran la solución. A partir de su química, estos vendajes eran básicos o alcalinos. Recuerda los antiguos vendajes que se aplicaban con requesón o de hierbas.
Para su preparación se tomaba un puñado de hierbas, se vaporizaban sobre un paño de lino como si se preparara un bollo al vapor y se colocaban en una bolsita de algodón sobre el lugar afectado una vez enfriado a temperaturas tolerables.
También se puede preparar fácilmente una bolsita con un puñado de 7x7 Té de hierbas. Estas pueden ser calentadas, tal como se describió antes, o remojadas con agua caliente hasta que se forme una masa homogénea caliente que se colocada en una bolsita en el lugar afectado.
La preparación de una mezcla básica para todo tipo de vendajes que se puede colocar sobre los órganos, articulaciones u otras partes del cuerpo es aún más fácil. Por lo general se toma 1 o 2 litros de agua a los que se añade una cucharada de MeineBase. En esta mezcla se remoja un paño suave algodón que se puede comprar en tiendas especializadas, o remojar las MediasBásicas. Paños gruesos de algodón no se aconsejan por su rigidez. Después de remojar los paños se exprimen firmemente y se colocan en la zona afectada.
Se protege el paño húmedo con otro seco de algodón, por ejemplo una toalla delgada. Finalmente se cubre a la persona con una manta y se le deja reposar. Es necesario que el paño seco exterior cubra completamente el vendaje húmedo sin que haya aire medio. En caso de que el paño exterior sea irregular y no esté bien fijado sobre el vendaje húmedo, puede producirse un calentamiento o enfriamiento indeseable.
La mayoría de los vendajes pueden ser aplicados sin problema alguno durante la noche. Es necesario recordar que se debe colocar una bolsa de agua caliente junto a los vendajes hepáticos o renales durante la noche.
El efecto de este tipo de vendajes básicos se debe a su alcalinidad, es decir, a los valores básicos de 8 a 8,5 pH. Por medio de la diferencia de concentración éstos sustraen de la región relevante ácidos, venenos y sustancias nocivas. Aprovechemos los sencillos efectos de la madre naturaleza.
| El vendaje básico hepático o corporal | |
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| Una hora antes: |
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Hacer mezcla básica de 1-2 cucharadas de MeineBase con 2-3 litros de agua tibia.
Un vendaje caliente tiene una temperatura de 41° C.
Un vendaje frío tiene una temperatura de 22° C.
No olvidar la bolsa de agua caliente o el cojín caliente.
El cuerpo debe ser calentado correctamente. Si el vendaje ha sido colocado correctamente no debe sentirse frío.
En caso de que aún se sienta frío, es necesario añadir calor (con un cojín caliente, o beber algún té caliente). Si aún así sigues sintiendo frío, es necesario quitar el vendaje.
En el caso de vendajes grandes hay que fijarse en que no se formen cámaras de aire (calentamiento o enfriamiento irregular) y que el vendaje esté firme.
El vendaje básico de cuello debe aplicarse de una a dos veces por semana en caso de padecimientos de cabeza o de bronquios, así como para regenerar un crecimiento deficiente del cabello. Si se desea una mejoría de problemas en estas áreas, se recomienda llevar este vendaje básico de cuello, de ser posible, todas las noches y durante un período de 6 meses. Entre los problemas de cabeza en los que el vendaje básico de cuello ha demostrado ser efectivo, se encuentran el Parkinson y el Alzheimer, el tinitus, la migraña, las cefaleas, los problemas de ojos y oídos, los mareos y las pérdidas de memoria, así como problemas de bronquios y asma bronquial.
Las investigaciones del Profesor Friedrich Sander y de Josef Lohkämper han constatado que cada noche dos oleadas ácidas recorren las células, tejidos y estructuras de nuestro organismo: una de intensidad normal y una de intensidad mayor. La normal inunda nuestro cuerpo entre las 23:00 y la 1:00 de la noche; la otra, la más intensa del total de cuatro oleadas ácidas diarias, esto sucede entre las 5:00 y las 7:00 horas de la madrugada. Ésta es la causante de que a las 7:00 de la mañana tengamos la orina más ácida de todo el día.
Pero, antes de que los ácidos abandonen el cuerpo a través de los riñones y la vejiga, éstos han originado daños a nuestro organismo. De hecho, corroen, queman y destruyen estructuras, y tienen como resultado daños funcionales y pérdidas estructurales observables a largo plazo.
Para evitar problemas de cabeza, de garganta y de bronquios, recomendamos aplicar el vendaje básico de cuello cada noche. Para ello, utilizaremos el par interior de algodón de nuestras MediasBásicas, aunque solamente lo sumergiremos hasta la mitad en la mezcla alcalina. Esta mitad, una vez empapada, se exprime con fuerza y a continuación, se enrolla holgadamente alrededor del cuello; y en torno a ella se enrolla la otra mitad seca y se cubre finalmente con paños suaves y secos, para evitar resfriarse durante la noche.
Este vendaje básico de cuello supone un gran alivio para el cuello, la cabeza y la garganta; también lo es en caso de caída del cabello y para los órganos situados en la cabeza, que experimentan una efectiva descongestión y desacidificación y no se ven inundados noche tras noche por las dos corrientes ácidas.
Uno de los efectos más reconfortantes del vendaje básico de cuello es el que se produce sobre el sueño. Al combinarla con las MediasBásicas, las oleadas ácidas apenas alcanzan la cabeza. Éstas se envían, o bien a los pies, o bien al exterior del organismo a través del cuello.
Se trata del conocido principio de la igualación de concentraciones, en este caso entre las altas concentraciones de ácidos de las estructuras del cuerpo o de la sangre nocturna, por un lado, y la baja concentración de ácidos existente en las MediasBásicas o en el vendaje básico de cuello, por otro.
El vendaje básico de cuello no sólo es una gran contribución a la hora de solucionar los problemas de cabeza, garganta y bronquios. También mejora de forma decisiva el aspecto de la piel del cuello, la nuca y el escote.