Cepillos

Mi cura de cepillado

Cepillar nuestra piel ofrece diferentes beneficios como una constante estimulación circulatoria, exfoliación, limpieza y una agradable sensación física.

Presentamos una amplia selección de cepillos, lo mismo para el uso diario en manos y uñas, o uso alternado como el pequeño cepillo facial y los corporales, que combinan su uso en seco o bañera y la edición especial de cepillos para masajes profesionales.

Recomendamos realizar siempre el cepillado hacia las zonas de expulsión del cuerpo. Cepilla hacia las puntas de los dedos, de las manos y los pies. Cepilla en dirección de las axilas, hacia el ano y hacia la zona genital. Cepilla también con frecuencia debajo de las uñas de las manos y de los pies, porque:

Ende gut – alles gut!
¡Si el final es bueno - todo es bueno!

Masaje con cepillos para el cuerpo, espíritu y alma

Mi cura de cepillado aprovecha la función excretora de la piel tomando en cuenta para ello las zonas de eliminación del cuerpo. Las sustancias que no pueden ser eliminadas por nuestros órganos excretores (riñones, intestino y pulmones) son llevadas por nuestro organismo hacia las regiones de la piel en que abundan las glándulas, para así liberarse de ellas. Esto se manifesta, por ejemplo, en forma de sudoración.

Las zonas de eliminación son, por ejemplo:

En éstas regiones, la piel tiene hasta 200 glándulas por cm² y numerosas glándulas sebáceas.

El cepillado regular estimula las secrecciones del organismo a través de la piel, al mismo tiempo que la limpia. El cepillado es una ayuda extremadamente efectiva para mantener al cuerpo limpio y libre de padecimientos.

La piel es un órgano multifacético. Constituye una protección externa a la vez que un espejo de nuestro estado interno. Puede eliminar sustancia dañinas y recibir sustancias benéficas. A través de sus numerosas terminales nerviosas nos vinculamos emocionalmente con nuestro entorno, mostramos nuestra situación interna y recibimos estímulos externos. La piel esta abierta para los sentimientos.

Los masajes con cepillos son caricias para nuestro cuerpo, nuestro espíritu y nuestra alma. Los cepillados húmedos y en seco mejoran nuestro bienestar y regeneran el cuerpo. Estimulan la irrigación y la circulación de la sangre, así como el sistema nervioso en su totalidad. También ayudan a eliminar en breve tiempo el cansancio matutino, las dificultades para arrancar con las actividades cotidianas y los “bajones” a lo largo del día.